
Por: Sensi Romero
¿Alguna vez te has parado a pensar, si hay algo más bonito que la sonrisa de un niño?
Quizás pueda parecer una pregunta más, y es que estamos acostumbrados a darle demasiada importancia a cosas que carecen de ella, y con facilidad nos olvidamos de esos pequeños detalles que de verdad pueden hacer nuestra vida mucho más feliz.
¿Por qué no te detienes un momento y pensamos juntos? ¿Lo intentamos? en primer lugar, piensa en las cosas que realmente te hacen feliz. Seguro que encuentras muchas; quizás demasiadas, pero piensa también cuánto puede costarte esa felicidad, y lo que es más importante, ¿Cuánto puede durarte?.
Te propongo otra cosa. Piensa en tus días tristes, en tu días de infelicidad. Quizás seas una persona afortunada y no tengas muchos de esos en tu vida; pero aún así sigue pensando en esos momentos; cuando parece que todo está en contra tuya, cuando quieres escapar de todo, porque parece que el mundo se ha olvidado de ti, cuando por mucho que lo intentas, ninguna de esas cosas que tanta felicidad parece que puede darte, podría hacerte ni siquiera sonreír.
Ahora piensa cómo reaccionarías, si en el más oscuro de tus momentos, un niño te mirara. ¡Tan solo una sola y silenciosa mirada! No necesitarías nada más. La luz iluminaría de nuevo tu corazón, tu mente se despejaría de nubes cargadas de tristeza, una sonrisa de dibujaría al instante en tu cara. Te olvidarías de todo lo que te preocupa y simplemente la dulce mirada de ese niño, te bastaría para volver a ser feliz.
Por eso te propongo que cuando mires los ojos de un niño y no los veas sonreír, te detengas un momento y pienses:
Si supiera lo que hacer para poner una sonrisa en los labios de ese niño que solo sabe sufrir:
Si supiera lo que hacer para poner una esperanza en la vida de ese niño que nunca ha sido feliz.
Si pudiera de mi mundo, darle solo un segundo, lo más dulce de mi vida a ese niño se lo daría.
Le regalaría una sonrisa para sonreír, y unos sueños para compartir, más de mil deseos para construir, un mundo mejor, un mundo de amor y que suenen ya canciones en su corazón.
Quiero verle sonreír y ver la luz de su mirada, quiero ver en sus ojos brillar el sol de cada mañana.
Porque la sonrisa de un niño, es lo mejor que la vida te puede regalar, constrúyele un mundo lleno de felicidad.
Un abrazo para todos.


