Your search results

La Importancia de la Figura Paterna

Posted by Susana on abril 24, 2017
| 0

Una familia armónica…

Para todo infante vivir en una familia armónica es vital. Ésta se dice que es nutricia para el desarrollo porque cuenta con armonía en su dinámica habitual de vida, sus integrantes cuentan con capacidad de resolución de conflictos, comunicación, estructura, bases normativas, jerarquías valores y principios morales.
Por tanto cuando se habla de infantes, bebes, niños y niñas pequeños no puede pensarse en ellos sin desvincularse el cuidado y la protección tan grande que requieren de la madre, y lo que su cercana convivencia les significa para lograr su sano desarrollo.

Todo ello es verdad, la madre como primera figura vinculación para el hijo, vital para el logro de la confianza, la seguridad y la estabilidad emocional. Pero hoy en día, se tiene claro que el papel del padre también es muy significativo en la construcción de la personalidad infantil.

Analizando las diferencias entre mamá y papá:

Hemos visto la importancia del juego en la vida infantil pero éste tiene diferencias en su aplicación y su enseñanza. La madre al jugar busca ejercitar la socialización generando la capacidad de asumir roles, mientras que el padre promueve la experimentación que abona a la confianza en sí mismo.

Conductualmente la madre tiende apegarse a esquemas y normas de convivencia, por tanto favorece la integración de reglas en el hijo. Mientras que el padre apoya a que haya novedad y experiencias de vida. Desarrollando así mayor tolerancia a partir de experiencia de éxito y fracaso. En el plano de la disciplina la madre enseña a partir del costo social y de relación que las elecciones del hijo le traerán. Con expresiones como: “no serás aceptado por tus compañeros”, “eso que haces se ve mal”, “no es adecuado tener esa actitud”, “así no está permitido comportarse”. Por su lado para el padre las consecuencias son más un asunto mecánico de causa y efecto. Algo así como: “el que la hace, la paga”, “sigue molestando y te la va a regresar”, “tú te lo buscaste”.papá

¿Cómo se desarrolla el vínculo padre e hijo?

Para vincularte con otro la interacción frecuente y prolongada es la clave. En el caso del padre esto puede suceder cuando el padre participa en actividades diarias como: cambiar al hijo, asearlo, arroparlo, jugar con él, entrenarlo, acompañarlo en sus deberes, etcétera.

Es el padre con su peculiar estilo de interactuar con el hijo que a través de los juegos, el contacto físico y su sentido del humor, abona a la construcción de conexiones cerebrales que permiten un sano desarrollo y van fortaleciendo así un vínculo de empatía, confianza y afecto.

La madre desde su propia estructura mental establece generalmente una relación más direccionada a la implementación o reforzamiento de normas, estructuras formativas, enlaces afectivos, aportando en mayor medida al concepto de nuestra identidad y afectividad.

El padre por su parte, desarrolla fuertemente las habilidades sociales en los hijos, así como la autoestima y la valía personal, es el padre con su convivencia quien nos válida ante el mundo como un ser importante para los otros, al otorgar interacciones y aprendizajes nuevos, de ahí la importancia de contar con espacios y tiempos de relación de calidad. Recordemos que para las hijas, es el primer hombre importante en su vida y quien trasciende en su historia afectiva de relación con otros.

Otra actividad peculiar del padre, es el estilo en el juego físico; Generalmente de contacto, aventura y en muchas ocasiones riesgo y que resulta beneficioso al desarrollo de las habilidades sociales del menor. Estudios exploratorios han conseguido encontrar nexos de unión entre popularidad de los menores ante el grupo social y la cantidad de tiempo que los padres jugaron con ellos en casa. Encontrando evidencias de que existen tres habilidades en particular que se aprenden a través del juego físico entre padres e hijos. La primera habilidad que hay que aprender es controlar la excitación, euforia y energía dentro de límites que el niño pueda dominar, así como controlar los sentimientos fuertes que todo ello genera aun cuando éstos sean placenteros. Pues siempre debe

existir un límite a respetar, no sólo se debe dejar llevar por el entusiasmo del momento o el gozo que la acción misma genera. También se debe calibrar si está dentro de la regla permitida o el otro aún está en la misma sintonía de juego. Desarrollar esta habilidad es labor del padre, así el menor podrá tener una mejor interacción al momento de jugar o desenvolverse con otros. En ocasiones somos “tibios” al decir lo que ya no agrada o es permitido y eso confunde al menor, los límites deben ser claros y bien establecidos.

Las otras dos habilidades a tomar en cuenta a la hora de manejar situaciones sociales son: leer las emociones de los demás y saber transmitir las propias.

Y para que esto se de el padre deberá ser muy claro y consistente en su interacción con el ó los hijos en lo que quiere y en comprender a su vez lo que ellos quieren.

Parte del equipo Formador

Por otro lado. En términos generales identificamos el papel del padre como la base sólida que protege a los hijos del daño físico y a su vez establece una base sólida dentro del mundo emocional del menor. Describamos un poco más el concepto; al principio los pequeños buscan sujetarse de alguien para lograr su cometido o alcanzar lo deseado. Lo mismo pasa con las emociones hay muchas de éstas que les resultan “peligrosas” como la frustración, la ira, rabia, la humillación, entre otras, ante la base firme que el padre le representa, la estabilidad que le aporta su acompañamiento, eso será el mejor entrenamiento a su madurez socio afectiva.

De ahí la importancia de siempre entender al comportamiento infantil como episodios de inmadurez y comprender el papel del padre como el de un sujeto formador de la personalidad infantil.papá

No solo proveedores

Quiero cerrar invitando a todos los papás a no ser sólo un proveedor en la vida de sus hijos o el monitor de su historia de vida y mucho menos el supervisor de sus actos. sino más bien a ser compañeros y maestros en la formación de una autoestima sana a través de la convivencia y el ejemplo. Para así formar en los hijos una autoestima sana donde los pequeños estén conscientes de saber que son importantes para nosotros como padres pero que sepan que también son importantes para las personas de su entorno social y afectivo.
Bien se dice que el primer hombre importante en la vida de todo sujeto sin duda es el padre. Sé siempre un padre presente.

Unete a nuestro Grupo de Consulta

Lee también

Leave a Reply

Your email address will not be published.